La semana pasada nos sentamos con tres talleres metalmecánicos de Godoy Cruz para revisar cómo viene el año. La reunión no fue una presentación formal: fue una puesta en común de números, cuellos de botella y pedidos que no se pueden postergar. De esa charla salieron varias anotaciones que vale la pena ordenar.
Los tres talleres coincidieron en lo mismo: hay trabajo, pero falta gente calificada para las máquinas convencionales. Un encargado de producción lo resumió así: "podemos comprar otra fresadora, pero si no tengo quién la opere, es un mueble caro". La conversación giró rápido hacia las escuelas técnicas de la zona y los programas de prácticas profesionalizantes.
Uno de los presentes contó que está tomando dos estudiantes del último año de una escuela técnica de Mendoza. El primer mes lo usaron para que aprendan a leer planos y a medir con calibre. Recién después los dejaron cerca de las máquinas. Ese esquema, lento pero ordenado, es el que están replicando otros talleres del parque industrial.
Otro tema de la agenda fue la incorporación de una CNC de segunda mano, importada desde Brasil. El equipo llegó con un manual en portugués y sin soporte local. El dueño del taller contó que pasó tres semanas buscando a alguien que pudiera configurar los parámetros de corte. Al final, un exalumno de una escuela técnica que trabaja en San Juan lo ayudó por videollamada.
La conclusión del grupo fue clara: la máquina es la parte fácil, el conocimiento para operarla es el verdadero costo. Por eso varios están empujando para que la cámara local organice capacitaciones específicas de CNC, con cupos limitados y prácticas en planta.
Antes de cerrar, se anotaron tres prioridades para el segundo trimestre: renovar el stock de herramientas de corte, definir un calendario de mantenimiento preventivo para las máquinas más viejas y armar una lista de proveedores de acero con precios actualizados. Nada de eso es nuevo, pero tenerlo por escrito cambia la forma de encarar las compras.
También quedó pendiente una visita a la escuela técnica de Godoy Cruz para ver el taller y charlar con los docentes sobre qué contenidos se están dando. La idea es que los chicos lleguen con una base más cercana a lo que las empresas necesitan. Si te interesa el tema, en la siguiente nota contamos cómo fue esa primera semana de articulación.